Opiniones

  1. Hace dos años di el paso…
  2. Me recomendaron a Juan como psicólogo…
     Me recomendaron a Juan como psicólogo, y la verdad que aunque reconozco que las primeras sesiones fueron un poco duras para mi, ya que se trataba en mi caso de ahondar un poco en las razones que me estaban haciendo sentir mal, poco a poco comencé a sentirme mejor, hasta hoy en día, que estoy muy muy bien. Sólo me salen cosas buenas de Juan. Es un gran profesional, que sabe cómo marcar los ritmos de las sesiones, para no agobiar, pero a la vez, hacerte avanzar día tras día. En mi caso, día a día se vieron los resultados, y no sólo yo, sino la gente de mi alrededor. Se preocupa muchísimo por sus pacientes, y lo que más me gustó, fue que en todo momento respeta la persona que eres y sólo ofrece un apoyo enorme pero sin decirte lo que debes hacer. Gracias a la terapia con Juan, he eliminado muchas cosas que me hacían daño y fomentado y valorado todo lo bueno que tenía y no valoraba. Creo que es lo mejor que puedo decir y lo recomiendo a cualquier persona que pueda estar pasando un mal momento. Es muy responsable y una persona que comparte todo lo que sabe, y lo único que busca e intenta en todo momento es ayudar. Asique bueno, mi experiencia buenísima!!
  3. Soy una chica de 29 años que acudí…
    Soy una chica de 29 años que acudí a la consulta de Juan por problemas de inseguridades y miedos.
    Para mi fue un acierto acudir a sus terapias (me ayudó a manejar mis problemas)
    Primero por su profesionalidad y segundo por la confianza q te brinda (fundamental para poder sincerarte)
    Para poder solucionar los problemas es fundamental querer solucionarlos y tener un profesional que te lleve por el camino correcto (sin prisa pero sin pausa)
    Recomiendo que las personas q quieran y necesiten ayuda acuda a la terapia de Juan y notarán como va mejorando pero con los cimientos bien asentados
  4. Sin duda un punto y aparte en mi vida…
    Sin duda un punto y aparte en mi vida. Juan me ha enseñado a tomar las riendas de mi vida cuando creía que no era posible.
    Me siento más fuerte,centrada y recuerdo la última frase que me dijo Juan «disfruta más el presente».
    Miriam 26 años
  5. Comencé mi terapia con un psicólogo…
    Comencé mi terapia con un psicólogo y la terminé junto a un amigo. Con su ayuda empecé a entenderme un poco más, a ser la persona que realmente me gusta ser y no la se supone debía ser. Aprendi a ver lo bueno que todos tenemos y a pulir lo no tan bueno. En resumen; aprendí a crecer
  6. En el tiempo que estoy conociendo la labor…
    En el tiempo que estoy conociendo la labor y el trabajo de AMP psicólogos,he podido comprobar que efectivamente una actitud positiva y un cierto manejo de nuestros pensamientos puede ser una opción como respuesta en situaciones en que nuestra posición respecto a estos pensamientos es más débil.
  7. No siempre es fácil encontrar las palabras…
    No siempre es fácil encontrar las palabras adecuadas para manifestar lo que uno desea decir.
    Y no es fácil, porque el hecho de no expresar lo que realmente se quiere transmitir, genera cierto bloqueo.
    Quería dejar latente de una manera muy especial,  la profesionalidad con la que he sido atendida, que unida al factor humano, crea un cóctel tremendo, donde, de ser un simple paciente, te conviertes en alguien especial para el profesional, haciéndote sentir seguridad y conocedor de que está en buenas manos.
    Aquellas que te van a ayudar, con profesionalidad, experiencia, dedicación, atención y cariño.
    Mi experiencia es esta y ojalá con mis palabras haya podido hacer llegar mi mensaje, que no es otro que mi gran satisfacción.
    El conocimiento de mi misma y superación de mis miedos y tristezas, siempre de la mano de Juan, con su brillante trabajo reflejado en la consulta del día a día ha hecho que lograra una realidad anteriormente sólo soñada, añorada y vista muy lejana.
  8. Después de acudir a las sesiones…
    Después de acudir a las sesiones con Juan he quedado más que satisfecha,en mi opinión cumple lo que le pido a un psicólogo: conocimientos sobre el tema que demuestra dia a dia,flexibilidad cuando hace falta,y mucha preocupación por el problema y la terapia. Aunque hay que realizar mucho trabajo personal, resultados se ven claramente
  9. El motivo por el que acudí fue por…
    El motivo por el que acudí fue por estar sufriendo una etapa de estres muy fuerte. El objetivo de las sesiones consistía en aprender a manejar la situación, controlarla y solucionarla. Lo primero que hice fue exponer todas las situaciones que en ese momento me estaban llevando a esa situación.
    La metodología utilizada me resultó muy dinámica, en todo momento el paciente y el psicólogo interactuan. Hay un trato muy cercano y de confianza, te causa una gran facilidad para desahogarte y contar todo lo que te preocupa. Durante toda la sesión, eres tu quién va dándose cuenta de que la solución está en tus manos, el psicólogo te ayuda a abrirte y facilitarte el camino. Me parece muy interesante y positivo que no sea él el que te dé una solución o te diga qué es lo que tienes que hacer, que seas tú mismo quien va dándose cuenta de que todo depende de tí.
    El hecho de tener que trabajar día a día sobre lo tratado en la sesión, ayuda mucho, hay que tener claro que eres tu el que tiene que trabajar, y gracias a los ejercicios propuestos a diario, lo vas consiguiendo de manera más fácil.
    Me ha parecido muy positiva la experiencia que tuve, sobre todo que una persona te ayude a darte cuenta de que la solución está en tu mano. Muchas veces el problema lo causamos nosotros mismos, y no somos capaces de darnos cuenta.
  10. Llevo más de veinte años en el campo…
    Llevo más de veinte años en el campo de la salud, he visto a muchas personas sufrir por lesiones y por depresiones , pero es muy difícil sentir y a veces entender el dolor en cuerpo ajeno. Tan solo después de haber pasado varias vivencias personales muy duras para mi, después de haber intentado salir solo de un profundo pozo emocional, después de haber dejado que se enquistasen emociones y después de verme incapaz de retomar mi vida, tuve la suerte de conocer y ponerme en manos de Juan Cañadas.Empecé el tratamiento como unas jornadas de coaching que pronto pasaron al campo de la psicología  en pocas semanas y casi sin ser consciente de lo que ocurría empecé a recobrar confianza en la vida, en mis posibilidades, en el presente, en disfrutar de manera más plena de las personas que me rodean, en especial de los que quiero y a retomar las ganas de luchar y de ser feliz con los míos. Se que la vida es incierta pero eso es lo que la hace divertida, después de caer lo importante es levantarse y una vez que aprendes eso ya no hay que temer nada, pues tantas veces caigas tantas veces te levantas, ya sabes como hacerlo, es más fácil.
    Muchas gracias por tu impagable ayuda, tengo una deuda contigo.
  11. No podría definir esta experiencia…
    No podría definir esta experiencia mejor como una oportunidad única para mi, para volver a la senda de tí mismo, reencontrarte y ser la que siempre habías sido.Después de una mala racha, pierdes ciertos valores, actitudes y motivaciones para hacer cosas tan simples como sonreir. Gracias a personas como Juan, sientes que después de la tempestad viene la calma y todo no es tan negro como a veces uno lo puede ver. El apoyo, el trabajo y el verdadero interés por ayudarte son los principales lemas que utiliza Juan para ayudarte. Agradecida, por tanto, a su ayuda, a su interés y su cariño por haber personas como él, a ver la vida más positiva, sencilla y poder disfrutar más de ella.
    Al escribir esto, solo me salen palabras de un agradecimiento sincero. Estuviste en una época de mi vida muy difícil que tu supiste ayudarme…y no solo a mi..sino a mi familia. Gracias Juan, de verdad.Muchísimas gracias. He de reconocer que he aprendido mucho de tí respecto a mi actitud presente y futura.
  12. Cuando llegué a la consulta…
    Cuando llegué a la consulta de Juan era una persona cuya vida personal era un caos: se había muerto mi madre hacia 4 meses de repente, dejando a un marido enfermo y dependiente de ella, a un hijo “débil” y a mi que era la siguiente fuerte de la familia al cargo de ellos. A ello se unió que mi matrimonio, ya de por sí con un inicio inestable no hizo más que tambalearse y crearme más dudas.
    Consecuencia: Mi autoestima, ya de por si baja, se hundió por los suelos, culpabilizándome de todo lo que sucedía a mi alrededor y teniendo como consecuencia la aparición de una bulimia que yo ya había considerado como desaparecida.
    Mediante ejercicios aparentemente inútiles Juan me enseño a “reeducar” mi cabeza para aceptarme con mis fallos y errores. A establecer mis prioridades y a no castigarme cuando no podía cumplir mis objetivos.
    Cuando me iba de la consulta iba reforzada y con buenos propósitos, que iban menguando al cabo de las semanas haciéndome plantear el sentido de seguir yendo porque no veía avances de ningún tipo.
    Después de dos años largos de tratamiento intermitente por fin mi cabeza despertó: no creo que fuera un despertar repentino, sino la consecuencia de haber seguido el tratamiento, los ejercicios de asertividad y, en definitiva de haber sido “guiada” por Juan.
    Ese día fui a ver a Juan llena de decisiones y afirmaciones positivas, y sabiendo lo que quería hacer claramente con mi vida.
    Fui poco a poco llevando a cabo las acciones que me había propuesto, y, reconozco que fui bastante afortunada porque me salieron bastante bien las cosas y a día de hoy, después de dos años de aquella visita a Juan soy una persona  estable, contenta y satisfecha de lo que tengo y sobre todo, con un concepto mío muy superior al de hace 4 años. Sigo teniendo mis “cosillas” pero sobre todo me acepto y quiero tal y como soy e intento sacar de todo lo que tengo a mi alrededor cosas positivas y no busco tres pies al gato a todo lo que me rodea. Desde luego así, la vida es mucho más sencilla.
  13. Mi nombre es Iker y acudí al…
    Mi nombre es Iker y acudí al psicólogo porque quería mejorar mi autoestima y la forma de relacionarme con la gente, especialmente mis amistades, que consideraba dependiente en muchos casos, lo cual me producía mucha frustración y me anclaba en cada uno de los malos recuerdos que tenía con ellos, impidiéndome ver lo positivo y a seguir adelante .
    En el pasado ya había acudido a otra terapias, concretamente a los 11 años, coincidiendo con la separación de mis padres, aunque en el aquel caso el motivo era la enorme  dificultad que encontraba a la hora de socializarme. Durante el año que acudí a terapia obtuve buenos resultados, y esta fue la razón por la que decidí volver a ir al psicólogo en julio de 2011, en un momento en el que lo vi necesario.
    Conforme avanzaba la terapia notaba como muchas de las cosas que hablábamos tenían una aplicación en mí día a día, y que me ayudaban a superar momentos que antes me desbordaban. Por poner un ejemplo, está el que buscara, dentro de mi círculo de amistades, distintas personas en función de qué temas quisiera tratar con ellos, de manera que no sentirá que me estaba reprimiendo, ni que creaba un malestar con la gente que me rodeaba.
    Con respecto a la mejora de la autoestima, tal vez no se haya producido un cambio tan grande, pero si es verdad que ahora soy consciente de que tengo que hacer un esfuerzo en las situaciones en las que me vienen a la cabeza pensamientos pesimistas, algo que antes no hacía. Por tanto en este aspecto también di un paso adelante con la terapia.
    Por último, otro de mis grandes retos personales en cuanto a relacionarme con la gente, que era el encontrar pareja, conseguí superarlo. Prueba de ello es que, una mejora en mi autoestima y un cambio en mi manera de relacionarme con las personas, me llevó a encontrar pareja durante los últimos meses de la terapia.
    Por todo esto, me considero muy satisfecho con los resultados que obtuve, y que es fruto de dos cosas; la primera es que tenía claro que tenía que trabajar por cambiar determinadas cosas de mi vida, y lo segundo es que encontré en Juan una persona que supo darme la “receta” y guiarme en cada uno de los pasos de este cambio.
  14. El motivo de ponerme en manos…
    El motivo de ponerme en manos de Juan  fue porque tenía unos problemas, desde hacía muchos años, que yo por mi mismo no conseguía solucionar. Como todas las personas lo he ido alargando en el tiempo, en el convencimiento de que yo podía mentalmente con todo, hasta que me he convencido de que así no podía seguir.
    Las primeras sesiones lógicamente fueron más para describir esas preocupaciones que yo tenía, pero desde el primer día empezó a mandarme ejercicios que me ayudaran a decidir sobre la vida que llevaba y la que me gustaría llevar, lo que inmediatamente se tradujo en otra visión distinta de mi realidad.
    Las sesiones siguientes hemos ido charlando sobre la evolución de las metas que me había fijado y en todo momento me ha ido ayudando a cambiar la visión de las cosas, siendo más positivista, porque efectivamente un vaso se puede entender que está medio lleno o medio vacío.
    Esa actitud mental positiva ha producido en muy corto espacio de tiempo (tres meses), que me enfrente en el día a día con todo lo que me rodea de una forma distinta, divirtiéndome mucho más cuando hago deporte porque no me obsesiono tanto con el resultado, sino que disfruto por el simple hecho de estar haciendo deporte, de estar con mis amigos y el resultado que empieza a ser secundario, sin embargo automáticamente mejora; más extrovertido en la relación con amigos y familiares, manifestando con más naturalidad mis sentimientos y emociones, en definitiva disfrutando más de cada momento de la vida.
    No es que los fantasmas del pasado desaparezcan totalmente, sino que cuando nos da el bajón tengamos los recursos para afrontarlos y solucionarlos mejor y más rápidamente.
    Y si lo que buscamos es que Juan nos de fórmulas magistrales para solucionar nuestros problemas, nuestros miedos, nuestras necesidades, nos estaremos equivocando, lo que nos va dando en el día a día son pequeñas pinceladas que nos hacen cambiar la forma de entender la vida y es con esa nueva visión con la que cada uno, con su propio esfuerzo personal, tiene las herramientas para superar esas situaciones.
  15. Empecé la terapia no muy…
    Empecé la terapia no muy convencida de que fuera a funcionar, ya había tenido experiencias no muy positivas con otros dos psicólogos diferentes. Realmente mis dudas no tardaron en disiparse, después de la primera sesión me sentí cómoda, segura, un poquito más positiva, y esto era nuevo para mí. Por fin tenía a alguien que estaba para ayudarme y que yo me sentía lo suficientemente cómoda como para dejar que me ayudaran.
    Mucha gente piensa que un psicólogo no puede ayudarte, que sólo uno mismo puede hacerlo, y en parte, ese pensamiento es correcto. En realidad quien te ayuda eres tú mismo, pero muchos de nosotros no sabemos hacerlo, no usamos las herramientas correctas y por eso nos perdemos, y cuanto más nos perdemos más hondo caemos, y es muy difícil salir cuando no tienes a nadie que te ayude y te muestre el camino.
    Aprendí mucho en los meses en los que estuve en terapia, empecé a priorizar las cosas que realmente me parecían importantes, aprendí a cambiar esos pensamientos que tanto me destruían por una solución que me hacía sentir bien, aprendí que la típica frase que siempre oímos: «eso no es normal» no tiene ningún sentido, porque nadie está capacitado para decir lo que es o no es normal, si lo que pensamos está bien o está mal, es la percepción de cada uno lo que lo hace real, y aprendí que lo que yo pensase y sintiese no era ni más importante ni menos, ni más real ni menos, ni más normal ni menos que todo lo que sintiesen o pensasen la gente que me rodeaba.
    Esta experiencia no me ayudó, me cambió, siempre he sido una persona que veía el vaso medio vacío (o vacío entero), que pensaba que aunque la vida tenía cosas buenas no merecía la pena vivirlas porque hay tantas malas que no compensan. Ahora lo veo todo de una manera muy distinta, sé que la felicidad que se puede llegar a tener en la vida compensa todo lo malo vivido y por vivir.
    Obviamente sigo teniendo días malos, y momentos que parece que te van a superar (o que antes lo harían), pero recuerdo todo lo que aprendí, «abro mi libro de herramientas» y entonces puedo seguir adelante, con mis días malos, con los buenos y con los muy buenos.
    Lo más importante que me llevo de todo esto es que sé que la felicidad existe, que todos los días de mi vida tengo uno o varios momentos muy felices que me llenan, y eso es la felicidad, y hasta que no supe controlar todos mis miedos, mis obsesiones, mis dudas, no aprendía a valorar lo que es la felicidad.
    Por todo esto tengo que dar las gracias a una persona, a esa persona que me llevo de la mano a un lugar al que no podía llegar sola. Gracias Juan.
  16. La ansiedad te quita…
    La ansiedad te quita un cachito de ti, yo no sabia cómo llevarlo y todo me parecia un mundo…Y Juan te enseña a manejarlo,a controlarlo,a ser fuerte y a recuperar lo que pensabas que era imposible. Es un camino difícil,y una ayuda tan grande es un regalo …
  17. Soy estudiante universitario…
    Soy estudiante universitario, y acudí al psicólogo a mediados del curso pasado para intentar buscar desesperadamente alguna solución a un problema de tics que llevaba arrastrando hacía ya un tiempo.
    Juan enseguida supo ayudarme a conocer mi personalidad, mi forma de ver el mundo, y aprendí que mi nivel de exigencia conmigo mismo y a nivel de estudios lo único que podía aportarme era nervios, estrés y malestar, y no así buenos resultados académicos ni mucho menos una vida relajada y feliz.
    Supo orientarme y mostrarme el camino hacia una visión del mundo más realista, donde las cosas que suceden no son tan perfectas como yo imaginaba y donde no todo queda a mi alcance ni tampoco puedo controlar todos los problemas. He aprendido a asumir que las cosas suceden aleatoriamente, y no siempre en favor nuestro, y que hay que saber convivir con ello y adaptarse lo mejor posible. Y que, en la mayoría de las veces, si bajamos nuestro nivel de exigencia no tiene por qué bajar nuestro rendimiento, y aumentará sin embargo nuestra felicidad.
  18. Terminología sencilla y…
     Terminología sencilla y muy aplicable al día a día, eso es lo que hace falta en una terapia que quieras que te ayude. Juan consiguió que mis miedos e inquietudes se difuminasen (nunca desaparecen) de forma que sea capaz de enfrentarme a ellos y que no influyan negativamente en mi vida. Muy recomendable «amp psicólogos» para todos aquellos que necesiten pensar de otra forma, ser un poco más felices y ayudarse a sí mismos a procesar inquietudes de una manera sana. GRACIAS JUAN.
  19. Soy una mujer de 47 años…
    “Soy una mujer de 47 años que, por las circunstancias y mi personalidad, llegué a la consulta de Juan agobiada, bloqueada y con sensación de incapacidad de ver las cosas con claridad. Con la ayuda que me ha brindado y las herramientas que me ha enseñado he visto que mi bloqueo procede, en gran medida, de mis condicionamientos y mi excesiva preocupación. Poco a poco, he ido y voy aprendiendo a afrontar situaciones complejas para mi, a darle más importancia al lado positivo de la vida, a escucharme y a que me escuchen los demás.
    Puedo deciros que la decisión de acercarme a AMP psicólogos fue acertada y que, gracias al trabajo de Juan, mi evolución está siendo positiva y gratificante.”